02 diciembre 2006

Ciencia y drogas: las verdades del barquero


Científicos locos en la guerra contra las drogas
En Druglink, weblog de la asociación britanica Drugscope, encontramos un post titulado "Smoke, mirrors and the death of objectivity" ("Humo, espejos y la muerte de la objetividad"), donde los "hallazgos" de la drogabusología no quedan en muy buen lugar. Y no es que otros no lo hubieran hecho antes, pero se agradece que una asociación nada sospechosa de veleidades antiprohibicionistas se atreva a denunciar una situación intolerable. Un fragmento escogido:

«Los estudios se seleccionan cuidadosamente para que se ajusten a una conclusión previamente establecida.

José Cabrera Forneiro, investigandoSe concede un exceso de fiabilidad a estudios con una muestra de sujetos pequeña o poco representativa, o se pasan por alto otros factores que podrían explicar el resultado.

Algunos investigadores se parapetan tras una respetable fachada de objetividad científica, pero imprimen a su trabajo su propia escala de valores morales, con el inevitable desenlace para los resultados.

Los hallazgos son distorsionados bajo el prisma del prejuicio. Las publicaciones médicas anuncian nuevas y alarmantes investigaciones sobre drogas pero, para cuando llegan a los periódicos sensacionalistas, lo que podría haber empezado como un trabajo serio termina alimentando titulares alarmistas.

Un seguidor de RicaurteY, por supuesto, no faltan las mentiras descaradas y las exageraciones, como la transformación de un riesgo potencial para un pequeño grupo de usuarios en un riesgo real para todos ellos, y así sucesivamente.

En el nivel más primario, este tipo de tácticas no funcionan. Durante los últimos 25 años, el uso de drogas de la Clase A se ha disparado en el Reino Unido pese a todas las advertencias de expertos y activistas. Pero, más allá de esto, existe una verdad objetiva sobre las drogas y la opinión pública tiene derecho a acceder a ella sin ninguna restricción.»
Por supuesto que este fenómeno no es exclusivo del Reino Unido. Lo vemos entre nosotros todos los días, y el contubernio entre agencias antidroga, científicos cómplices y medios de comunicación militantes goza de una salud extraordinaria. La objetividad científica en torno a las drogas es, hoy por hoy, una quimera.

Más en:
Cannabis: Cuando los debates médicos duran toda una vida... ¿o puede que más?

19 noviembre 2006

Milton Friedman: adiós a un pionero del antiprohibicionismo

Milton FriedmanHa muerto Milton Friedman, premio Nobel de Economía y defensor a ultranza de la libertad personal frente a las intromisiones estatales. A Occidente le gusta presumir de su tolerancia y su respeto por las libertades, pero el estatus legal de las drogas o la prostitución es más propio de una satrapía oriental o de los regímenes totalitarios que rutinariamente denostamos que de las supuestas democracias en las que vivimos. En este punto no podemos mirar por encima del hombro a Corea del Norte o Cuba, porque nos comportamos exactamente igual que ellos.

Como su amigo Thomas Szasz, Friedman fue, ya desde los inicios de la Guerra contra las Drogas, a principios de los años setenta, uno de sus más lúcidos y fervientes críticos. A diferencia de la ONU, que hace ocho años pronosticaba un mundo libre de drogas para 2008, Friedman acertó de pleno al advertir de que cada paso dado en la dirección prohibicionista y represiva nos acercaría más al abismo. Sirva como ejemplo esta carta enviada en 1990 al entonces zar antidroga estadounidense, William Bennett
«Usted no está equivocado al creer que las drogas son una maldición que está devastando a nuestra sociedad. No está equivocado al creer que las drogas están destruyendo el tejido social, arruinando la vida de muchos jóvenes e imponiendo un pesado costo a los más desfavorecidos de nuestra sociedad. No se equivoca al creer que la mayoría del público comparte sus preocupaciones. En resumen, usted no está equivocado en cuanto a los fines que trata de lograr.

Su error consiste en no reconocer que son precisamente las medidas que usted favorece la principal causa de los pecados que deplora. Por supuesto que la demanda es el problema, pero no sólo la demanda, sino la demanda que opera a través de la represión y de canales ilegales. La ilegalidad da lugar a obscenas utilidades que financian tácticas homicidas de los capos de la droga; la ilegalidad conduce a la corrupción de funcionarios encargados de aplicar la ley; la ilegalidad monopoliza los esfuerzos de los funcionarios honestos de manera que no cuentan con recursos para combatir delitos más evidentes como los atracos, los hurtos y los asaltos.

Diez años de Ley Seca frente a treinta de cruzada antidrogaLas drogas son una tragedia para los adictos, pero criminalizar su uso o consumo convierte esa estrategia en un desastre para la sociedad, para los usuarios y los no usuarios. Nuestra experiencia con la prohibición de las drogas no es sino una réplica de nuestra experiencia con la prohibición del alcohol.(...) La descriminalización de las drogas es hoy todavía más urgente que en 1972, pero debemos reconocer que el daño causado en el entretanto no puede ser borrado, por lo menos no inmediatamente. Posponer la descriminalización sólo empeorará el problema y lo hará menos tratable.»

Más de quince años perdidos, miles de muertos y encarcelados, los cárteles locales se han convertido en imperios transnacionales que controlan la política, la economía, la justicia y el ejército de algunos estados ¿Cuánto tardarán los gobiernos mundiales en entrar en razón? Imposible saberlo.

Carta abierta de Milton Friedman a William Bennet, de la Oficina Nacional para el Control de Drogas de Estados Unidos.

Prólogo de Friedman para "Después de la prohibición: Una aproximación adulta a las Políticas sobre Drogas en el siglo XXI"

¿A quién beneficia y a quién perjudica la prohibición de la marihuana?

Entrevista con Friedman en liberalismo.org

27 octubre 2006

Famosos y drogas: entre la histeria y la hipocresía

George Michael, en la picotaApenas pasa un día sin que aparezca en los medios de comunicación alguna noticia que relaciona a un famoso con el consumo de drogas. Al nombre de Kate Moss, cuyo caso comentamos en el post anterior, se podrían sumar cientos más, tanto nacionales (Carmina Ordóñez, El Marismeño, Poli Díaz, María Jiménez...) como foráneos (Whitney Houston, Pete Doherty, Oliver Stone, Woody Harrelson, Maradona, Nick Nolte o el excelente actor Robert Downey Jr., un habitual de las páginas de sucesos y cotilleo por este motivo).

El último famoso en salir a la palestra a cuenta de su consumo de tóxicos ha sido George Michael pero, a diferencia del modelo al uso, que exige grandes muestras de contrición, propósito de enmienda y el ingreso urgente en una clínica de desintoxicación para volver al buen camino, el británico se ha atrevido a decir que le gusta la marihuana, blasfemia que ha suscitado la airada repulsa de los cantamañanas de siempre. Y no es que Michael sea un apologista a ultranza del consumo indiscriminado de drogas:
«Es la única droga que siempre he creído que merece la pena tomar, pero tienes que esperar. Nunca se me ocurrió tomarla hasta que tenía 22 o 23 años. Tienes que haber alcanzado ya tu correcta posición en la vida», aseguró, tras lamentar haber estado enganchado a otro tipo de drogas en el pasado.

«Diría que es una gran droga, pero obviamente no es demasiado saludable. No te puedes permitir fumarla si tienes algo que hacer»
Está claro que la más mínima referencia positiva por parte de un personaje público a los placeres que indudablemente producen las drogas es un crimental que debe ser castigado con el mayor de los oprobios. Menos mal que ya no existen la picota y la hoguera como en la Edad Media, que más de uno y más de dos terminarían en ellas si de algunos fanáticos dependiera.

Algunos triunfadores usan drogasPero, por mucho que les fastidie a los modernos inquisidores, la lista de usuarios de drogas célebres y no necesariamente arrepentidos es enorme y abarca muchos más ámbitos que el show biz. Científicos como Carl Sagan o Stephen Jay Gould y premios Nobel de ciencias como Kary Mullis, Richard Feynman o Francis Crick, entre los que salieron del armario, reconocieron en su día su consumo no problemático de cannabis y otras sustancias, y no es descabellado suponer que la lista se ampliaría bastante si no pesara un grave estigma sobre el uso de drogas. Sería tan estupido achacar los triunfos de estos y otros famosos a su consumo de sustancias prohibidas como lo es insistir continuamente en que todo el que las use está abocado al fracaso. A veces, los triunfadores también consumen drogas, le pese a quien le pese.

Más en Ya lo dice Jorge Miguel

Y en un imprescindible artículo de Javier Marías
Lo infinitamente más dañino


13 octubre 2006

De drogas, parlamentarios y modelos

Kate Moss en todo su esplendorUn fotógrafo llamado Manuel Artigas consiguió engañar a Kate Moss hace unos meses y, abusando de su confianza y violando su derecho a la intimidad, le sacó fotos y vídeos consumiendo cocaína. El Judas vendió luego el material a periódicos y televisiones sin que ningún juez le metiera un puro. Al contrario, fue Moss la que tuvo que presentarse ante la justicia para responder de no se sabe qué delito. Fuimos muy pocos los que destacamos que lo reprobable era esto, no lo que hiciera la modelo en su vida privada.

Ahora, tras el descubrimiento de que un tercio de los parlamentarios italianos habían consumido recientemente cocaína y hachís, algunos han invocado el derecho a la intimidad de unos políticos que, en un ejercicio de suprema hipocresía, votaron hace nada una ley que endurecía considerablemente las penas por drogas, incluso por mero consumo. O todos tenemos derecho a la intimidad o no lo tiene nadie, y los políticos que promulgan leyes que no están dispuestos a cumplir, menos aún. Que se sometan a controles por sorpresa, como se ven obligados a hacer miles de ciudadanos, o que empiecen a legislar de otra forma, que si no la impresión de tomadura de pelo que ya de por sí tiene la política se vuelve insoportable en este caso.

Por cierto que esta historia me ha recordado a un escándalo anterior, también en Italia, donde estaba implicado todo cristo, hasta un ex primer ministro y senador que consumía cocaína 'por motivos terapéuticos'. Supongo que el caso -cuya repercusión fue mínima fuera de Italia- ya ha sido enterrado y olvidado:
«Un gran escándalo de drogas y sexo que recuerda la Roma felliniana de La Dolce Vita estalló ayer con 19 arrestos y 35 allanamientos por tráfico de cocaína e incitación a la prostitución en la llamada 'Operación Cleopatra'.

Emilio Colombo: cocainómano por motivos terapéuticosUna larga fila de personajes 'por encima de toda sospecha' están acusados o involucrados, entre ellos el ex primer ministro, ex canciller, ex ministro de Economía, ex presidente del Parlamento Europeo y actual senador vitalicio Emilio Colombo, de 83 años, el subsecretario de Actividades Productivas del actual gobierno de centroderecha Giuseppe Galati, el consejero provincial del oficialista partido Alianza Nacional Bruno Petrella, algún otro político y famosos del mundo del espectáculo, como la actriz Serena Grandi y la modelo de origen ucraniano Ludmilla Derkach.»
Más que a La Dolce Vita, estas noticias nos remiten a la granja de Orwell, donde todos los animales eran iguales pero unos eran más iguales que otros.

21 septiembre 2006

EEUU y el fentanil: 500 muertos y subiendo

¿América libre de drogas o de drogadictos?Para variar, la epidemia de muertes por heroína adulterada con fentanil que se lleva produciendo en EEUU desde finales de 2005, está pasando bastante desapercibida en los medios de comunicación nacionales. Y no es cosa de broma. Se calcula que en torno a 500 personas han muerto en el norte del país por esta causa, especialmente en Chicago, desde hace menos de un año. Nora Volkow, la compasiva directora del NIDA, tiene claro quienes son los culpables: los propios adictos.
«"Muchos drogadictos ignoran la composición de lo que compran en la calle. Sin embargo, otros buscan deliberadamente esta mezcla para experimentar un mayor sensación placer de cuando se 'colocan'", señala Volkow en la web de NIDA."»
Tango y cash: un analgésico asesino

Cuando la heroína se vendía en farmacias no pasaban estas cosasTodo el mundo sabe que el ansia de placer de los toxicómanos no se detiene ante nada. Lo curioso es que, al otro lado del Atlántico, en un pequeño país rodeado de montañas llamado Suiza, la aplicación de otras políticas de drogas está produciendo resultados diametralmente opuestos entre los inyectores de opiáceos y nadie ha visto al fentanil por aquellos pagos.
«El estudio de ambos investigadores muestra particularmente que en el cantón de Zúrich - donde reside más del 20% de los toxicómanos suizos- 850 personas habían caído en la dependencia de la heroína en 1990, y que el número bajó a 150 en el 2002.

Otros países, comenzando por aquellos que apostaron a una política represiva, no lograron una semejante curva descendente. Inglaterra y Australia registraron, incluso un aumento en el curso del mismo período. En Italia, se observaron fuertes oscilaciones de un año al otro. Pero los investigadores de Zúrich consideran que los datos procedentes de Italia son incompletos.

"En Suiza, la acción de otorgar carácter médico del consumo de heroína ha contribuido ciertamente a cambiar la imagen de los consumidores: de rebeldes, se hicieron perdedores. A los ojos de los jóvenes, son enfermos forzados a recurrir a tratamientos médicos", observa Carlos Nordt.»
Heroína: el modelo suizo crea escuela en el extranjero

Elena Salgado no parece muy saludableToda una novedad, esto de tratar a los heroinómanos como a personas en lugar de enviarlos al matadero. No es de extrañar que sea el modelo suizo, y no el norteamericano, el que está creando escuela. En España, sin embargo, el gobierno socialista no se da por enterado y afirma (contra toda evidencia) que hacen falta más ensayos. No decía lo mismo en la oposición, sino todo lo contrario:
«El máximo responsable del departamento acudió, a petición del PP, para dar su opinión sobre la moción del Senado que demanda un ensayo clínico con heroína en Euskadi. Su intervención arrancó con un repaso de las iniciativas parlamentarias sobre este tema desde 1999, con especial hincapié en una propuesta del PSE que en 2004 instaba al Ejecutivo del PP a aprobar el uso terapéutico de heroína. «Cambian de opinión dependiendo quién gobierne, les falta valor para decir sí o no», acusó a los socialistas.»
Inclán aboga por la dispensación de heroína y dice que el ministerio «marea la perdiz»

A lo mejor, las cuatro muertes por sobredosis que se han producido en Bilbao el pasado mes de agosto ayudan a nuestros responsables políticos a deshojar la margarita. El tiempo corre y la gente muere, señora Salgado.

18 septiembre 2006

Oleada de llamamientos a favor de la legalización

Una guerrillera de las FARCPrimero fueron las FARC, que el pasado 9 de septiembre negaron rotundamente su implicación directa en el narcotráfico y abogaron por la legalización de las drogas a nivel mundial como única forma de resolver el problema. Lo cierto es que muy pocos narcos se han mostrado a favorables a una medida que reduciría drásticamente su ingresos. Que uno recuerde, la única propuesta en este sentido vino del padre de Pablo Escobar, hace ya muchos años.

Frente a las campañas de intoxicación que adjudican a la narcoguerrilla (véase el origen del término en el marco de la izquierda) la parte del león en el negocio del narcotráfico en Colombia, los analistas independientes suelen coincidir en que las FARC se limitan a cobrar un impuesto a los cultivadores en las zonas bajo su control. Sin embargo, no es ningún secreto -aunque los intoxicadores no se den por enterados- que los paramilitares se han ocupado desde siempre de cultivar, procesar y distribuir enormes cantidades de coca y cocaína, al tiempo que su presidente favorito (Álvaro Uribe), no sólo está muy lejos de cualquier veleidad legalizadora, sino que ha intentado en reiteradas ocasiones sacar adelante la criminalización del mero consumo, afortunadamente sin éxito hasta la fecha.

La propuesta de las FARC vendría a ser una prueba bastante rotunda de que su relación con el narcotráfico a gran escala existe sólo en las mentes alucinadas de sus adversarios. Por cierto que esta noticia ha sido silenciada por la mayoría de los grandes medios de comunicación, al igual que los diversos informes que señalan vínculos sólidos y añejos entre el actual presidente colombiano y los narcotraficantes. Es posible que estos medios no consideren a los Servicios de Inteligencia Militar de EE UU como una fuente fiable.

FARC niegan que sean narcotraficantes y piden legalizar drogas
Comunicado de las FARC


Eduardo SteinMás repercusión mediática ha obtenido el reciente pronunciamiento en favor de la legalización del vicepresidente guatemalteco, Eduardo Stein, con motivo de la XIV Cumbre de los Países No Alineados:
«"La prohibición del licor hace 60 ó 70 años fue una experiencia que nos ilustró sobre cómo reacciona una sociedad desarrollada y con recursos ante una prohibición de esa naturaleza, y estamos viviendo un ciclo muy parecido", dijo Stein al ser consultado sobre la legalización de la hoja de coca, propuesta por el gobernante boliviano, Evo Morales, durante su reciente visita a Guatemala.

"La única forma de resolver ese problema es legalizando el uso de droga, ordenando y reglamentando su uso médico y poniendo todas las cautelas y controles para la prevención que hacen falta", agregó.»
Eduardo Stein, aboga por legalizar drogas

Y es que Guatemala afronta desde hace varios años el gravísimo problema de la reconversión de antiguos miembros de los escuadrones de la muerte en sicarios del narcotráfico, actividad a la que han aportado sus contundentes métodos:
«Las decapitaciones son una forma de atemorizar y destruir al enemigo, y que son una modalidad importada con la incorporación de la Mara Salvatrucha y de los Kaibiles, como sicarios de los diversos carteles. Los Kaibiles, cuerpo de élite contrainsurgente en la guerra civil en Guatemala, acostumbraban a decapitar a los supuestos guerrilleros y exhibir sus cabezas a la entrada de los pueblos para aterrorizar a los indígenas y dejar claro quiénes mandaban.»
La metástasis del narco

Como ya mencionaba en un post anterior, los 1.300 asesinatos relacionados con drogas en lo que va de año en México superan con mucho a todos los que se produjeron en las guerras de bandas por el control del negocio del alcohol durante los trece años de Ley Seca en EE UU. Desde luego que Stein se queda muy corto al comparar aquella situación con la actual. Me pregunto cuándo empezará la ONU a contabilizar esta carnicería en el debe de su política sobre drogas.