24 julio 2005

Los chanchullos de Gonzalo Robles

El Tribunal de Cuentas reprocha la pérdida de bienes requisados a 'narcos'
Madrid EL PAÍS

Robles (derecha) con su efímero sucesor al frente del PND, César Pascual
Un informe del Tribunal de Cuentas sobre el Plan Nacional sobre Drogas y su gestión del fondo de bienes comisados a los narcotraficantes refleja abundantes irregularidades en 2002, cuando era dirigido por el popular Gonzalo Robles.El informe, amén de constatar contrataciones anómalas como la de un asesor de comunicación, desgrana amplias irregularidades en la gestión del fondo de decomisos a narcotraficantes.

La vaga descripción ("pulsera", "colgante", "cadena") de las joyas requisadas a narcotraficantes y entregadas al fondo del Plan sobre las Drogas "no permitía determinar de forma inequívoca que las joyas recibidas por la Delegación eran las decomisadas". Hay ejemplos inquietantes: en un expediente, sólo 39 de las 209 piezas recibidas coincidían con la documentación judicial; en otro, sólo 24 de las 87 piezas decomisadas, y en otro caso, dos de las joyas no estaban depositadas en la caja fuerte y faltaban seis piezas decomisadas.

Depreciación

El plazo desde que se incautaban los bienes hasta que se liquidaban, 63 meses de media, era muy elevado, "lo que tenía como consecuencia la depreciación de los bienes, especialmente en el caso de vehículos y embarcaciones". O su pérdida. Un ejemplo: la mitad de los 161 vehículos dados de alta entre 1996 y 1999 y dendientes de liquidar en 2002 se dio de baja en 2003 por juzgarlos "no recepcionables".

Por otro lado, un 49% de los bienes fueron abandonados, fórmula aplicable para aquellos (móviles, balanzas, pateras...) cuya enajenación no se juzga rentable. Pero "no consta, con carácter general, la destrucción de las joyas y objetos abandonados". El dinero en efectivo constituye la mayor fuente de ingresos que aportan los decomisos a los narcotraficantes. En 2002, supuso 5,7 millones de euros. El informe reprocha el descontrol del plan: no verificaba que todo el dinero decomisado fuera ingresado en la cuenta habilitada (7777). Hasta el punto de que en 2002 "no había localizado el ingreso de 456 decomisos, por importe de 1,3 millones, el 35% de los decomisos comunicados".

De El Pais
Más en El Adelantado de Segovia
Y en Las drogas son malas, de siempre


20 julio 2005

De los tres monos a la táctica del avestruz

Una representación de la actitud de Blair ante el informe BirtA principios de mes, The Guardian destapaba una inquietante historia. Han pasado dos años desde que Tony Blair recibió un completo informe elaborado por Lord Birt, uno de sus principales asesores, donde se afirmaba que la lucha contra las drogas es un completo fracaso. El documento señala que la labor policial y judicial no tiene el menor impacto en la disponibilidad de drogas como la cocaína y la heroína y tampoco ayuda a mejorar la salud de los adictos británicos.

Pero la cosa no queda ahí. Según el Informe Birt, una mayor eficacia de las labores de interdicción tampoco supondría una mejora de la situación actual, dado que los traficantes compensarían las pérdidas con aumentos de precio. Sería necesario que las incautaciones pasaran del actual 20 por ciento a un mínimo del 60 por ciento para que los narcos (que ingresan 4.000 millones de libras al año) empezaran a preocuparse. Mientras, 30.000 usuarios de heroína y crack cometen 21.000.000 de delitos cada año con un coste de 16.000 millones de libras para los sufridos ciudadanos británicos.

Gracias a la presión de The Guardian, el gobierno dio a conocer 52 páginas del informe, pero el documento completo tiene otras 53 páginas que, por el momento, seguirán retenidas "por motivos de seguridad". Cabe destacar que el desvelamiento parcial del informe tuvo lugar poco antes de que empezaran el Live-8 y la reunión del G-8, una descarada maniobra de distracción a la que se sumaron los efectos del atentado de Londres.

El mito del avestruz se hace realidad en las políticas de drogasLas respuestas institucionales a tan demoledor diagnóstico han sido previsibles. Blair ha abogado por el tratamiento obligatorio de los adictos. Una portavoz del gobierno ha declarado que la situación ha cambiado mucho en estos dos años (sin decir si a mejor o a peor), pero no ha explicado las razones del secretismo gubernamental. Tampoco han faltado las opiniones favorables a un endurecimiento de la represión, especialmente contra los usuarios. En resumen, todo menos coger el toro por los cuernos.

Y, ya que estamos con metáforas animalescas, de los tres monos a la táctica del avestruz, ya va siendo hora de que la política de drogas salga del zoológico en el que algunos se empeñan en mantenerla.

Más en:
Secret report says war on hard drugs has failed
Revealed: how drugs war failed

16 julio 2005

The Lancet, a favor de un debate abierto sobre drogas ilegales

Lo que los médicos no pueden o no quieren contar
The Lancet es una prestigiosa publicación médica cuyos artículos y editoriales suelen obtener una gran repercusión en los medios generalistas. No fue este el caso cuando, a mediados del pasado mes de junio, el semanario británico publicó un editorial donde se criticaba con dureza la distorsión de los mensajes antidroga y se hacía un llamamiento a la apertura de un debate sobre los verdaderos riesgos de las drogas ilegales:

"The Lancet no condona el uso de drogas ilegales, pero creemos que el velo de secretismo que envuelve a aquellos que usan sustancias prohibidas es con mucho el rasgo más destructivo de la condena cultural del uso lúdico de drogas. Las discusiones caracterizadas por la moralina o por la adherencia a ideales sociales tienen poca utilidad en una sociedad en la que el uso de drogas es algo inexorable. Sin un debate abierto no puede haber una evaluación de la verdadera extensión del problema o una cuantificación rigurosa del alcance del daño. Y sin un debate abierto, los médicos carecen del conocimiento necesario para afrontar los efectos a corto y a largo plazo del uso de drogas"

The Lancet calls for open debate on illegal drug use

En sus comentarios al editorial de The Lancet, los expertos de Drugscope echan su cuarto a espadas:

"Debemos ser claros y coherentes sobre los peligros y los riesgos de las drogas psicoactivas. Pero, si los mensajes emitidos por políticos, medios de comunicación, especialistas en drogas y educadores se alejan de la experiencia real de los usuarios, la política de drogas perderá credibilidad y los peligros de su abuso aumentarán. El mensaje correcto sobre drogas debe ser sincero"

¿Quién es el verdadero traficante de drogas?La opinión pública confía en la neutralidad de la ciencia y la medicina en estas cuestiones, pero si esta confianza estuviera justificada, el editorial de The Lancet no tendría sentido. Se deduce del texto que algo falla en este ámbito, y que, a menudo, los datos científicos se entremezclan con posturas moralistas y con planteamientos ideológicos que distorsionan los resultados de las investigaciones sobre drogas para que se ajusten a la política prohibicionista. Así pintaban la situación Peter Webster y Tim Gluckman en un durísimo alegato escrito a raiz del escándalo Ricaurte:

"La ciencia pretende estar libre de valores, pero un escrutinio minucioso de los estudios científicos relacionados con muchos temas polémicos de hoy en día revela que, a menudo, los "resultados científicos" se compran y se venden como cualquier artículo de nuestro sistema de libre mercado y, cuando los escándalos salen inevitablemente a la luz, se llama a los abogados y en raras ocasiones hay alguien que sufra alguna consecuencia significativa o la menor mancha en su reputación científica.

Lysenko, o la ciencia al servicio de la políticaEn cuanto a los esfuerzos por aportar un poco de sentido a la reforma de la política sobre drogas en un mundo que sufre desde hace mucho tiempo el fracaso sin paliativos de la prohibición, la ciencia ha sido en el mejor de los casos una amiga veleidosa y, en el peor, una colaboradora descarada de la injusticia y la mendacidad. Los propios científicos producen a veces los resultados preferidos bajo demanda o, en otras ocasiones, no manifiestan la menor protesta cuando los medios de comunicación seleccionan parcialmente los fragmentos que concuerdan con el discurso dominante, es decir, que las drogas son peligrosas, no aportan el menor beneficio, está muy bien que sean ilegales y la sociedad debe gastar enormes sumas de dinero para evitar que el cielo caiga sobre nuestras cabezas (...)

Hipocresía médicaA menudo da la impresión de que la ciencia es una entusiasta criada al servicio de unos políticos que pretenden mantener su eterna mentira. Los resultados científicos que no encajan con el paradigma dominante son habitualmente descartados, o los científicos que llevaron a cabo la investigación se arriesgan a no ser contratados en el futuro. La revista británica New Scientist* dejó constancia de este síndrome, y no debería sorprendernos que los científicos seleccionen de entre el grueso de los hallazgos aquéllos que sus mecenas quieren encontrar, o construir sus estudios de forma que se consiga el resultado deseado."

*[see "AT ANY COST: Money Is A Major Motivation In Science Today. Where Does That Leave Truth, Openness And Public Responsibility?" Daniel S. Greenberg, New Scientist : 13 Oct 2001].


Common signalling pathway for psychedelics found

11 julio 2005

Inglaterra contra los honguitos del diablo

Inglaterra contra los honguitos del diabloA partir del próximo 18 de julio (fecha emblemática), la posesión de hongos psilocibes en Inglaterra podrá ser castigada con hasta 7 años de prisión, mientras que la venta acarreará la posibilidad de ser condenado a cadena perpetua. Esta reforma legal, orientada a atajar el incipiente consumo de hongos visionarios en las islas británicas, ha sido recibida con estupor por asociaciones antiprohibicionistas como Transform o The Entheogen Defence Fund, que se han apresurado a recordar que la venta y el cultivo de estas drogas es legal en Holanda desde hace casi diez años y no se han producido mayores problemas sanitarios o de otro tipo hasta la fecha. Los afectados han puesto en marcha una recogida de firmas para impedir que la ley (aprobada casi en secreto y por vía de urgencia por el gabinete Blair) entre en vigor.

Prevent the Unjust Banning of Psilocybe Fungi

Más información en BBC Mundo

Hongos alucinógenos: fin del viaje

Y en The Guardian:

Last orders for magic mushroom enthusiasts

Es sorprendente lo mucho que se parecen las políticas de drogas de nuestras maravillosas democracias de la señorita Pepis y las de los países del Eje del Mal. En Irán, y según cuenta Liberation, el parlamento ha aprobado un endurecimiento de las sanciones por consumo, destilación y tráfico de alcohol que incluye la pena de muerte para las infracciones más graves.

02 julio 2005

Añoranza de la Ley Seca

Hamilton Wright: uno de los primeros narcocruzados

Muchas veces me he preguntado qué pensarían los puritanos que abogaron por la prohibición de las drogas a finales del siglo XIX y principios del XX (Hamilton Wright, el obispo Brent) en el caso de que regresaran al mundo de los vivos por unos días. ¿Se unirían con entusiasmo a la cruzada o se lamentarían amargamente por sus nefastos resultados?

Por poner un ejemplo, una estimación del total de muertes violentas relacionadas con la Ley Seca en EE UU (batallas entre bandas, muertos civiles en tiroteos, agentes de la ley caídos, etc.) arrojaba la cifra de 12.000 víctimas a lo largo de sus diez años de vigencia. Podrá parecer una enormidad y seguramente será un cálculo conservador, pero basta con comparar estos números con la actual tasa de asesinatos relacionados con drogas en México para darse cuenta de la enorme gravedad de la situación:

"En el estado de Sinaloa, en el noroeste del país, ha habido 308 asesinatos atribuidos al narcotráfico en lo que va del año. En Chihuahua, en el norte, van 39, y en Nuevo León, también en el norte, van 18. En Tamaulipas, también en el norte, han asesinado a más de 50, entre ellos el jefe de la policía municipal de Nuevo Laredo, Alejandro Domínguez Coello, que ni siquiera llegó a tomar posesión de su cargo."

El monstruo de los narcóticos en 1935: hoy en día es mucho mayor gracias a los San Jorges de la ONU
Algo está saliendo mal

No es descabellado pensar que el equivalente de todas las muertes producidas por la Ley Volstead en los violentos años Veinte se supera cada año en países como México, Colombia o Brasil (no en el conjunto, sino en cada uno de estos países), pero se diría que la opinión pública no tiene consciencia de esto. Durante los últimos quince años se ha producido una verdadera explosión de los asesinatos por drogas en todo el mundo pero, en lugar de preguntarse qué es lo que se está haciendo mal, los gobiernos siguen empecinados en aplicar las mismas recetas y, no contentos con esto, proponen medidas cada vez más draconianas que afectan muy negativamente a la libertad, la salud y la vida de los ciudadanos. La lucha contra las mafias creadas por la prohibición no puede convertirse nunca en un argumento a favor de su mantenimiento. Como Anteo, el enemigo de Hércules, el negocio criminal montado en torno a las drogas se alimenta de los esfuerzos que se hacen en su contra.

Mientras el mundo arde, las agencias antidroga de la ONU siguen con la misma cantilena (como Nerón en el incendio de Roma), y sus cantos suenan cada vez más desafinados. Más que pateos y abucheos, lo que hace falta es un personaje que, como el herrero en Asterix, les dé un buen estacazo en la cabeza la próxima vez que intenten endosarnos una de sus fastidiosas melopeas.