20 octubre 2005

Ciudad de Dios: próximamente en los barrios marginales europeos

Ze pequenho viene a EuropaLa imagen de un crío menor de diez años enarbolando una pistola y traficando con cocaína es corriente en Hispanoamérica desde hace muchos años y, gracias a la espléndida película de Fernando Meirelles, la durísima realidad de los niños de la calle se conoce un poco más en todo el mundo. Que se conozca no quiere decir que se tomen medidas para cambiar las cosas, por supuesto, y más si nos resultan tan lejanas.

Los desechablesHa llovido mucho desde la filmación de Los Olvidados, de Luis Buñuel, Pixote, de Héctor Babenco, o La Vendedora de Rosas, de Víctor Gaviria, y cada nueva película de este género hace que la anterior parezca obra de Walt Disney, sin olvidar que muchos de los pequeños intérpretes de estas cintas no tardaron en dar con sus huesos en la cárcel o, con más frecuencia, en el cementerio. El generoso esfuerzo de mucha gente buena no es más que una misericordiosa gota de agua en un océano de horror, y el alivio parcial de situaciones acuciantes de miseria y marginación debería ir acompañado de enérgicas medidas políticas y sociales si no queremos que estos gestos se conviertan en un remedo de la escena del perro rescatado por Paco Rabal en Viridiana.

Es sorprendente cómo nos hemos ido acostumbrando a situaciones que en un pasado no muy lejano nos habrían resultado intolerables, y no es menos sorprendente que cuestiones como el dominio absoluto que ejercen las mafias del narcotráfico en los barrios marginales del Tercer Mundo se aprovechen para redoblar los esfuerzos represivos y para recortar los derechos de los ciudadanos, cuando son enteramente imputables a nuestras leyes antidroga, y no a las drogas en sí. Cansa tener que recordar que los camellos infantiles no existían cuando las sustancias hoy prohibidas se vendían en farmacias.

Es posible que los europeos empecemos a contemplar con otros ojos estos fenómenos a medida que los vayamos sufriendo en nuestras carnes. En Gran Bretaña no hay barrios de favelas ni infernales ciudades de Dios, pero un reciente informe de un grupo de expertos del King's College londinense da cuenta de una realidad hasta ahora desconocida en el Viejo Continente. Según este estudio, cada vez más menores pasan a engrosar las filas del narcotráfico, participando modestamente en un negocio que mueve cerca de 6.500 millones de libras en Inglaterra cada año. Algunas de las conclusiones más destacables del informe son:

· Niños de hasta 12 años están vendiendo drogas.
· Cada vez son más los preadolescentes que trafican al menudeo o trabajan como ojeadores para los camellos.
· Muchos de ellos dejan de ir al colegio para atender a la clientela
· Muchos son introducidos en el tráfico por algún pariente cercano
· Los adolescentes que viven en zonas donde las drogas son habituales suelen sentir admiración por los camellos, envidian su nivel de ingresos y aspiran a imitarles
· Los camellos adultos están contratando cada vez a más menores para la venta o para "dar el agua", al ser conscientes de que su edad hace más improbable que sean detenidos.

Para salvar a nuestros hijos, acabemos con la prohibición


Nada de esto es nuevo para quien haya visto Ciudad de Dios. Sólo falta saber si el gobierno británico va a imitar a los sucesivos gobiernos brasileños, apagando el fuego con gasolina, fomentando la proliferación de mafias y de agentes policiales asociados a ellas y lanzando campañas de propaganda tan ridículas como ineficaces, o si va a tomar el toro por los cuernos mediante la regulación y la reducción de daños. Es la única manera, jamás ensayada, de cortar este tipo de fenómenos. Como rezaba el eslogan contra la Ley Seca, "Para salvar a nuestros hijos, acabemos con la prohibición".

Más en The Guardian:

Revealed: Britain's network of child drug runners

13 octubre 2005

Canciones del verano, películas porno y campañas antidroga

El coronel Kurtz no sabía que lo peor estaba por llegarLas campañas institucionales contra las drogas tienen algunos puntos de contacto con las canciones del verano y con las películas porno. Siguiendo la máxima, "La ociosidad es la madre de todos los vicios", y teniendo en cuenta que el ocio vacacional se concentra en el verano, no es de extrañar que sea en estas fechas cuando aparecen al mismo tiempo los soniquetes y las pachangas que nos torturan sin piedad desde chiringuitos y barracas de feria, y las vallas, cuñas y spots que pretenden impedir que caigamos en prácticas contrarias a la Salud Pública.

Por otro lado, de este tipo de campañas se podría decir lo mismo que algunos dicen de las películas porno: "vista una, vistas todas". También es propio del porno Roland Topor: Lo que esconden las señorasbuscar una conmoción en el espectador pero, si en el cine X cada cual termina por encontrar el subgénero que más se ajusta a sus gustos y aficiones, las campañas antidroga adolecen de una monotonía y una falta de imaginación atroces, y sus efectos sobre sus supuestos destinatarios son más que discutibles. A las cifras de aumento del consumo y a las declaraciones de los próceres antidroga me remito.

Este año ha habido un reparto de papeles entre la FAD y el PND. Si en su anterior campaña veraniega la FAD resucitaba la imagen del gusano -que tan pobres resultados obtuvo hace diez años- y en octubre acudia al "¡nene, caca!", esta vez nos deleita en su campaña de TV con un plagio apenas disimulado de Requiem For a Dream: Unos chavales "alternativos" salen del WC después de meterse unas filas y se ven transportados a un plató de TV donde se juega a la Rueda de la Fortuna, pero en hiperchungo. Vamos, el meme tan manido de "tomar drogas es como jugar a la ruleta rusa". Desde luego que, tal y como está la tele, la alucinación cocaínica que se muestra en el spot da muuucho miedo.

Cada inhalación de oxígeno te acerca más a la tumba: abstente de respirar Tus neuronas son tus amigas: no las maltratesLa campaña en vallas es distinta, pero su intención no deja de recordarnos a la del del anuncio del comecocos que devoraba neuronas. Se muestra a una parejita modelna con cara de llevar varios meses sin sexo y con la parte superior de la cabeza cuadriculada con unos rótulos que rezan "raya", "pasti" "porro" y unos huecos que, imagino, hacen referencia a las neuronas que van cayendo como iraquíes bajo las bombas de la insurgencia. Debajo, el poco imaginativo eslogan de la campaña: "Cada vez cuenta". Menos mal que los creativos publicitarios (poco aficionados a la cocaína, como todo el mundo sabe) no cobran por esta labor social, porque de ninguna de las drogas citadas se puede decir, sin mentir con el mayor de los descaros, que produzcan daño neuronal, transitorio o permanente. Cabe destacar que las campañas donde se equipara el consumo de cannabis al de otras drogas como la cocaína sólo pueden tener el efecto de incrementar el uso de esta última. Que no se nos vengan quejando dentro de unos años cuando suban aún más los porcentajes de uso de coca entre los jóvenes.

 ¿qué da más miedo? ¿el balón o la sonrisa de la ministra Salgado?Por su parte, el Plan Nacional sobre Drogas ha concentrado sus esfuerzos en aumentar la cacareada percepción del riesgo. El símbolo de este riesgo (en este caso no hay diferencias entre publicidad televisiva y estática) es un balón erizado de alambre de espino, arrojado a una cancha donde juegan a baloncesto unos jóvenes, por un tétrico personaje envuelto en un gabán negro. El eslogan, que se puede interpretar como una advertencia pero también como un reto, es "Drogas: ¿te la vas a jugar?". La mera comparación entre algo que sólo puede producir daño con algo que puede causar dolor pero también placer, es ya un mal punto de partida, pero el eslogan ambiguo y la figura siniestra (a muchos adolescentes les encanta todo lo siniestro) terminan por arruinar cualquier virtud que pudiera tener la campaña.

No se entiende muy bien el empecinamiento de las autoridades sanitario/policiales en estas estrategias de probado fracaso. De vez en cuando surge alguna voz que pide un cambio en el enfoque de las campañas, se insiste en que el recurso al miedo no sólo no funciona, sino que incluso puede ser incitador, se habla de apelar a la responsabilidad y a la capacidad para tomar decisiones de los adolescentes... pero todas estas buenas palabras se quedan en nada y, como el yonqui que corre en busca de su camello al salir de una cura, los narcocruzados vuelven siempre a las andadas. Y es que de las drogas se puede salir, pero la adicción de nuestros gobernantes al prohibicionismo y a la mala propaganda es un mal crónico que merecería ser estudiado a fondo.


24 julio 2005

Los chanchullos de Gonzalo Robles

El Tribunal de Cuentas reprocha la pérdida de bienes requisados a 'narcos'
Madrid EL PAÍS

Un informe del Tribunal de Cuentas sobre el Plan Nacional sobre Drogas y su gestión del fondo de bienes comisados a los narcotraficantes refleja abundantes irregularidades en 2002, cuando era dirigido por el popular Gonzalo Robles.El informe, amén de constatar contrataciones anómalas como la de un asesor de comunicación, desgrana amplias irregularidades en la gestión del fondo de decomisos a narcotraficantes.

La vaga descripción ("pulsera", "colgante", "cadena") de las joyas requisadas a narcotraficantes y entregadas al fondo del Plan sobre las Drogas "no permitía determinar de forma inequívoca que las joyas recibidas por la Delegación eran las decomisadas". Hay ejemplos inquietantes: en un expediente, sólo 39 de las 209 piezas recibidas coincidían con la documentación judicial; en otro, sólo 24 de las 87 piezas decomisadas, y en otro caso, dos de las joyas no estaban depositadas en la caja fuerte y faltaban seis piezas decomisadas.

Depreciación

El plazo desde que se incautaban los bienes hasta que se liquidaban, 63 meses de media, era muy elevado, "lo que tenía como consecuencia la depreciación de los bienes, especialmente en el caso de vehículos y embarcaciones". O su pérdida. Un ejemplo: la mitad de los 161 vehículos dados de alta entre 1996 y 1999 y dendientes de liquidar en 2002 se dio de baja en 2003 por juzgarlos "no recepcionables".

Por otro lado, un 49% de los bienes fueron abandonados, fórmula aplicable para aquellos (móviles, balanzas, pateras...) cuya enajenación no se juzga rentable. Pero "no consta, con carácter general, la destrucción de las joyas y objetos abandonados". El dinero en efectivo constituye la mayor fuente de ingresos que aportan los decomisos a los narcotraficantes. En 2002, supuso 5,7 millones de euros. El informe reprocha el descontrol del plan: no verificaba que todo el dinero decomisado fuera ingresado en la cuenta habilitada (7777). Hasta el punto de que en 2002 "no había localizado el ingreso de 456 decomisos, por importe de 1,3 millones, el 35% de los decomisos comunicados".

De El Pais
Más en El Adelantado de Segovia
Y en Las drogas son malas, de siempre


20 julio 2005

De los tres monos a la táctica del avestruz

Una representación de la actitud de Blair ante el informe BirtA principios de mes, The Guardian destapaba una inquietante historia. Han pasado dos años desde que Tony Blair recibió un completo informe elaborado por Lord Birt, uno de sus principales asesores, donde se afirmaba que la lucha contra las drogas es un completo fracaso. El documento señala que la labor policial y judicial no tiene el menor impacto en la disponibilidad de drogas como la cocaína y la heroína y tampoco ayuda a mejorar la salud de los adictos británicos.

Pero la cosa no queda ahí. Según el Informe Birt, una mayor eficacia de las labores de interdicción tampoco supondría una mejora de la situación actual, dado que los traficantes compensarían las pérdidas con aumentos de precio. Sería necesario que las incautaciones pasaran del actual 20 por ciento a un mínimo del 60 por ciento para que los narcos (que ingresan 4.000 millones de libras al año) empezaran a preocuparse. Mientras, 30.000 usuarios de heroína y crack cometen 21.000.000 de delitos cada año con un coste de 16.000 millones de libras para los sufridos ciudadanos británicos.

Gracias a la presión de The Guardian, el gobierno dio a conocer 52 páginas del informe, pero el documento completo tiene otras 53 páginas que, por el momento, seguirán retenidas "por motivos de seguridad". Cabe destacar que el desvelamiento parcial del informe tuvo lugar poco antes de que empezaran el Live-8 y la reunión del G-8, una descarada maniobra de distracción a la que se sumaron los efectos del atentado de Londres.

El mito del avestruz se hace realidad en las políticas de drogasLas respuestas institucionales a tan demoledor diagnóstico han sido previsibles. Blair ha abogado por el tratamiento obligatorio de los adictos. Una portavoz del gobierno ha declarado que la situación ha cambiado mucho en estos dos años (sin decir si a mejor o a peor), pero no ha explicado las razones del secretismo gubernamental. Tampoco han faltado las opiniones favorables a un endurecimiento de la represión, especialmente contra los usuarios. En resumen, todo menos coger el toro por los cuernos.

Y, ya que estamos con metáforas animalescas, de los tres monos a la táctica del avestruz, ya va siendo hora de que la política de drogas salga del zoológico en el que algunos se empeñan en mantenerla.

Más en:
Secret report says war on hard drugs has failed
Revealed: how drugs war failed

16 julio 2005

The Lancet, a favor de un debate abierto sobre drogas ilegales

Lo que los médicos no pueden o no quieren contar
The Lancet es una prestigiosa publicación médica cuyos artículos y editoriales suelen obtener una gran repercusión en los medios generalistas. No fue este el caso cuando, a mediados del pasado mes de junio, el semanario británico publicó un editorial donde se criticaba con dureza la distorsión de los mensajes antidroga y se hacía un llamamiento a la apertura de un debate sobre los verdaderos riesgos de las drogas ilegales:

"The Lancet no condona el uso de drogas ilegales, pero creemos que el velo de secretismo que envuelve a aquellos que usan sustancias prohibidas es con mucho el rasgo más destructivo de la condena cultural del uso lúdico de drogas. Las discusiones caracterizadas por la moralina o por la adherencia a ideales sociales tienen poca utilidad en una sociedad en la que el uso de drogas es algo inexorable. Sin un debate abierto no puede haber una evaluación de la verdadera extensión del problema o una cuantificación rigurosa del alcance del daño. Y sin un debate abierto, los médicos carecen del conocimiento necesario para afrontar los efectos a corto y a largo plazo del uso de drogas"

The Lancet calls for open debate on illegal drug use

En sus comentarios al editorial de The Lancet, los expertos de Drugscope echan su cuarto a espadas:

"Debemos ser claros y coherentes sobre los peligros y los riesgos de las drogas psicoactivas. Pero, si los mensajes emitidos por políticos, medios de comunicación, especialistas en drogas y educadores se alejan de la experiencia real de los usuarios, la política de drogas perderá credibilidad y los peligros de su abuso aumentarán. El mensaje correcto sobre drogas debe ser sincero"

¿Quién es el verdadero traficante de drogas?La opinión pública confía en la neutralidad de la ciencia y la medicina en estas cuestiones, pero si esta confianza estuviera justificada, el editorial de The Lancet no tendría sentido. Se deduce del texto que algo falla en este ámbito, y que, a menudo, los datos científicos se entremezclan con posturas moralistas y con planteamientos ideológicos que distorsionan los resultados de las investigaciones sobre drogas para que se ajusten a la política prohibicionista. Así pintaban la situación Peter Webster y Tim Gluckman en un durísimo alegato escrito a raiz del escándalo Ricaurte:

"La ciencia pretende estar libre de valores, pero un escrutinio minucioso de los estudios científicos relacionados con muchos temas polémicos de hoy en día revela que, a menudo, los "resultados científicos" se compran y se venden como cualquier artículo de nuestro sistema de libre mercado y, cuando los escándalos salen inevitablemente a la luz, se llama a los abogados y en raras ocasiones hay alguien que sufra alguna consecuencia significativa o la menor mancha en su reputación científica.

Lysenko, o la ciencia al servicio de la políticaEn cuanto a los esfuerzos por aportar un poco de sentido a la reforma de la política sobre drogas en un mundo que sufre desde hace mucho tiempo el fracaso sin paliativos de la prohibición, la ciencia ha sido en el mejor de los casos una amiga veleidosa y, en el peor, una colaboradora descarada de la injusticia y la mendacidad. Los propios científicos producen a veces los resultados preferidos bajo demanda o, en otras ocasiones, no manifiestan la menor protesta cuando los medios de comunicación seleccionan parcialmente los fragmentos que concuerdan con el discurso dominante, es decir, que las drogas son peligrosas, no aportan el menor beneficio, está muy bien que sean ilegales y la sociedad debe gastar enormes sumas de dinero para evitar que el cielo caiga sobre nuestras cabezas (...)

Hipocresía médicaA menudo da la impresión de que la ciencia es una entusiasta criada al servicio de unos políticos que pretenden mantener su eterna mentira. Los resultados científicos que no encajan con el paradigma dominante son habitualmente descartados, o los científicos que llevaron a cabo la investigación se arriesgan a no ser contratados en el futuro. La revista británica New Scientist* dejó constancia de este síndrome, y no debería sorprendernos que los científicos seleccionen de entre el grueso de los hallazgos aquéllos que sus mecenas quieren encontrar, o construir sus estudios de forma que se consiga el resultado deseado."

*[see "AT ANY COST: Money Is A Major Motivation In Science Today. Where Does That Leave Truth, Openness And Public Responsibility?" Daniel S. Greenberg, New Scientist : 13 Oct 2001].


Common signalling pathway for psychedelics found