24 octubre 2001

Inglaterra suaviza el estatus legal del cannabis

David Blunkett, Ministro del Interior británico anunciaba ayer la reclasificación del cannabis en la categoría "C", junto con los esteroides o los tranquilizantes. Es con toda claridad un primer paso hacia algún tipo de regulación del cannabis en Gran Bretaña. Aunque algunos medios se han apresurado a hablar de legalización, la posesión de cannabis todavía puede acarrear una pena de dos años de cárcel en el Reino Unido, pero -paradojas de la ley de aquel país- esta medida supone que ya no se podrá detener y llevar a la gente a comisaría por posesión (lo que estaba provocando un colapso en las labores policiales: 7 de cada 10 detenciones por drogas tenían como motivo el cannabis).

Se habla de una despenalización encubierta del consumo, de una conmoción... nada que no se viniera anunciando desde que se montara un buen pollo antes del pasado verano, pero desde luego que es mucho menos de lo que en principio parecía que se iba a hacer. Como decía un profesor mío en el colegio -que por cierto era un hijo de la grandísima puta-, "poco a poco hila la vieja el copo". Todo se andará, y desde luego que los activistas del Reino Unido no se van a quedar parados.

Todas las reacciones están en cannabisnews, la mejor forma de estar al día en estos temas.

18 octubre 2001

Raúl del Pozo y Luis Del Olmo: Los alegres bebedores

bitacoras.net es el sitio de referencia en castellano para mantener un log en condiciones (no como este). Consejos prácticos, herramientas, lugares donde alojar tu log, etc. Si te interesa cualquier tema y te gusta escribir, puedes publicar lo que te apetezca sin pedir permiso a nadie. Y así pasar de esos creadores de opinión y tertulianos de tres al cuarto, que lo mismo hablan de Eva Sannum que de las Torres Gemelas. Aunque Eva tenga un par de "Torres Gemelas" que quitan el hipo (perdón por el chiste), estos tipos se creen capaces de desentrañar cualquier asunto despachándolo con dos frases ingeniosas. ¿

Y a qué viene todo esto? Pues resulta que hoy estaba escuchando a Luis Del Olmo y de repente se empiezan a descojonar porque no sé qué organismo oficial riojano había decretado que el vino es una droga. Y Raúl del Pozo empieza a hablar de la cultura del vino, y tal y cual, Pascual, riéndose de lo tontos que son los políticos, con el asentimiento entusiasta de Del Olmo.

Es gracioso, porque seguro que tanto uno como otro líder mediático ignoran que el cannabis -peligrosísima droga, si hemos de creer a los invitados del microespacio "Todos Contra la Droga" de Del Olmo- no ha causado una sola muerte en sus 5.000 años de uso, mientras que todos los años mueren 16.000 españoles por beber alcohol, sin importar si se trata de Vega Sicilia o Don Simón.

Y es que uno uno está un poco harto de que cada vez que sale a relucir el cannabis, estos carcamales fascistas lo relacionen inmediatamente con chavales melenudos tirados entre la basura, mientras que si se habla del vino, en lugar de imaginar a un vagabundo cirrótico bebiendo de un tetrabrik, se ven a sí mismos en su segunda residencia, con el batín y un buen libro -alguno de Ussía o algo así- junto a la chimenea y degustando un caldo de excelente añada.

Incapaces de entender que el cannabis tiene una cultura tanto o más rica que la del vino -y bastante más antigua- estos señores desprecian lo que ignoran: aromas, sabores y texturas de afgano, nepalí, rojo libanés, bhang, charas y hasta el mítico "Hasssan II" -ese costo marroquí del que se hacían unos cientos de gramos cada año-, o de todas las variedades de marihuana, desde la Superskunk a la Shiva Shanti, pasando por la Jack Herer o la Acapulco Gold, toda una riqueza que nos estamos perdiendo por culpa de unos cuantos fanáticos chalados.

En el fondo, poco ha cambiado en algunas mentalidades -por mucha transición democrática y polladas de estas que hayan vivido- desde que un autor sensacionalista que escribía con seudónimo -curándose en salud-, paría estas líneas que hoy nos dan más risa y ascopena que otra cosa:

“... en España el vicio de las drogas resulta prácticamente inexistente. Pueden influir muchos factores en este balance positivo de los españoles. No nos parece aventurado afirmar que los de más peso son la religiosidad característica del español, su integridad humana, su estoicismo cristiano. Otros factores pudieran ser el viril realismo español, su escasa capacidad de morbosa imaginación. Sin olvidarnos de que los españoles cuentan a lo largo y a lo ancho del solar hispánico con toda una extensa y aristocrática teoría de vinos. El hombre español bebe vino y no necesita recurrir a la degeneración del uso de las drogas para rehuir la aspereza de la vida. El hombre español -por ser un hombre de verdad- prefiere enfrentarse con el peligro, coger el toro por los cuernos y lidiarlo cara a cara...”

Lis Chaterlon: “El tráfico de las drogas”-Ed Rodegar- Barcelona-1963

15 octubre 2001

Como cualquiera puede comprobar por el tiempo transcurrido, mis buenos propósitos quedaron en agua de borrajas. De todas formas, no descarto hacer algún día un log tan activo como el de mi amigo virtual Mariano Al Fumeta. Pero vamos al grano:

Osama, Orwell y la superheroína

La frase se atribuye a Churchill, y suena con creciente frecuencia en estos días: "la primera víctima de la guerra es la verdad". Si la cita había venido siendo utilizada por los activistas que nos oponemos a esta mascarada cara, fanática, contraproducente, criminal y criminógena que se ha dado en bautizar como Guerra Contra (algunas) Drogas, con más motivo viene al caso cuando en esta guerra de nuevo cuño se mezclan las dos cuestiones.

El pasado domingo pude ver un repugnante reportaje en la Primera de TVE en el que se intentaba manipular el muy evidente tráfico de opio y heroína que han venido haciendo los talibán desde principios de la pasada década, para añadir más leña al fuego de esta guerra. Nada nuevo bajo el sol, pues en su día ocurrió lo mismo con Pakistán o ha venido sucediendo desde los años sesenta en incontables países para financiar todo tipo de guerras y movimientos de contrainsurgencia, en todos y cada uno de los casos con la anuencia de los EEUU. Sólo cuando el Departamento de Estado cambia de talante con respecto a este o aquél país -como ocurrió con Noriega y Panamá en su día- vienen los obedientes medios a recordarnos que se trata de peligrosos narcotraficantes.
Poco importa que -como decía uno de los más bien miserables afganos que aparecían en el reportaje- los narcodólares estén en bancos de Barbados, Islas Caimán, Antigua, las Islas del canal, Gibraltar, Mónaco o EEUU. Los autores del reportaje machacaban sin descanso:los talibanes son los peores narcotraficantes del mundo. Que más da que la Alianza del Norte, los pakistaníes, los uzbekos, los chechenos y todos los países de la zona hagan lo mismo con mayor o menor descaro, si de lo que se trata no es de informar, sino de que demos nuestro asentimiento a esta carnicería.

Por si a alguien le quedara alguna duda de que nuestros medios de comunicación de masas se comportan habitualmente como una extensión del Miniver orwelliano, este artículo de Michael C. Ruppert debería ayudar a que ciertas vendas cayeran de ciertos ojos. Me limitaré a traducir una parte del artículo. El resto, para los que sepáis inglés. En fin, no sé si lo leí por aquí, pero los telediarios deberían llevar estos días una advertencia, como algunos fármacos (tómese con precaución, consulte a su médico, etc.)
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- En un caso de la más escandalosa de las propagandas, la agencia de noticias PTI, de Nueva Delhi, publicaba una historia el pasado 4 de octubre bajo el siguiente titular: "Laden planeaba sembrar el caos en EEUU mediante una super heroína" El párrafo principal rezaba así:

'El terrorista más buscado, Osama Bin Laden, había planeado el desarrollo de una "super heroína" para exportarla a EEUU y Europa Occidental y así sembrar el caos en la región mucho antes de los criminales ataques del 11 de septiembre. La red de terror de Osama bin Laden ha intentado desarrollar una forma de heroína de alta potencia con el fin de exportarla a los EEUU y Europa Occidental, según publicaba hoy un importante rotativo norteamericano citando fuentes de inteligencia de aquel país'

Esta es una de las patrañas más escandalosas que he leido en mi vida. Me especialicé en la heroína cuando trabajaba en el Departamento de Policía de Los Angeles, y también recibí entrenamiento al respecto en la DEA en 1976. No existe nada parecido a una "super heroína". La heroína es diacetilmorfina, un producto químico. Si en su mejor calidad es pura al 100% se suele cortar al menos cuatro veces, cada una de ellas al 50%, llegando a una pureza del 6,25% cuando se vende en la calle. No existe una forma de fabricarla más potente a menos que se corte
menos, lo que automáticamente supone una pérdida de beneficios para el vendedor callejero. Son los intermediarios y los vendedores de escalas inferiores los que cortan el producto, no el fabricante. Es mucho más fácil pasar 1 kg. de heroína pura desde Afganistán hasta Uzbekistán, Pakistán o Turquía que hacerlo con 8 kilos cortados al 6,25%. Harían falta ocho veces más aviones y camiones para esto.
Cada vez que un intermediario corta la heroína, obtiene el doble para vender.
Esta invención de los medios implica que Osama bin Laden controlaría el tráfico de drogas al menudeo en los ghettos negros de Nueva York y Los Angeles, así como los barrios residenciales de San Francisco y Chicago. Sería la única forma de llevar una "super heroína" a las calles de EEUU.

¿Y qué hay del hecho de que -según la DEA y el departamento de Justicia-
más del 60% de la heroína que llega a los los EEUU viene de Colombia?
También controla Bin Laden a los colombianos?

08 julio 2001

Recogemos este mensaje de Hipólito enviado a la lista de Energy Control. Por cierto, Hipólito, no hay nada de increíble o escandaloso en lo que cuenta Chomsky. Lo increíble es el mejunje que nos sirven los mass media intentando que creamos que existe una guerra contra las drogas.

Hace unos días recibí un correo de la organización americana MAPS (Asociación Multidisciplinar para el Estudio de los Psicodélicos) enviado por un suscriptor que contiene un extracto de una entrevista a Noam Chomsky.

Noam Chomsky está considerado el intelectual más citado del mundo. Lingüista norteamericano, su fama le viene de sus abundantes ensayos filosóficos y políticos. Quizás su especialidad como lingüista, le empuja a llamar a las cosas por su nombre, y le convierte en un pepito grillo que no pierde ocasión en denunciar los desmanes del poder. Por esta razón se le considera un disidente, algo así como el Saharov americano. Y sus ensayos son reconocidos por otros intelectuales de todo el espectro político.

Por esta razón me parece oportuno aportar al grupo la traducción de un extracto de una entrevista, por que hace referencia al tema de las drogas, que tanto nos ocupa, y por que acaba con unas conclusiones que están en la línea de lo que EnergyControl preconiza.

Bueno, basta de rollos y doy paso al maestro. Lo que dice puede parecer a veces escandaloso e increíble. Pero como prueba de lo acertado de sus razonamientos y la validez de sus fuentes documentales, sirva decir que jamás ha sufrido ninguna querella por difamación, a pesar de que sus denuncias apuntan alto, y se recogen en libros con millones de ejemplares vendidos en todo el mundo.

Más información en:
http://www.ariannaonline.com/interact/phorum/read.php?f=5&i=24&t=24
http://www.hal-pc.org/~clyndes/political-chomsky.html

NOAM CHOMSKY SOBRE EL COMPLEJO INDUSTRIAL DE LA GUERRA CONTRA LAS DROGAS

La propaganda es mucho más eficaz cuando se combina con el terror. Se tiene el mismo problema en el ámbito doméstico, donde el público se desmadra continuamente. Se han de poner en marcha medidas para asegurar que la gente permanece pasiva, apática y obediente, y no interfiere en el privilegio o el poder. Es un asunto capital de la democracia moderna. Igual que se expanden los mecanismos de la democracia, como los derechos de los ciudadanos, crece también la necesidad de controlar al pueblo por otros medios.

De este modo, el crecimiento de la propaganda corporativa en los USA más o menos sigue en paralelo al crecimiento de la democracia. No es ningún secreto. Se discute de un modo franco y abierto en libros y revistas de negocios, y en publicaciones académicas de ciencias sociales. Se trata de luchar en la eterna batalla por las mentes de las personas, según la fraseología estándar, para adoctrinar y uniformar del mismo modo en que los ejércitos uniforman a sus miembros. Se trata de medidas de control de la población. Esta ingeniería o manufactura del consenso, es la esencia de la democracia. Se trata de asegurarse de que intrusos ignorantes y entrometidos –es decir, nosotros; el pueblo- no interfieren con el trabajo de la gente seria que gestiona los asuntos públicos en defensa del interés de los privilegiados.

Uno de los medios tradicionales y más obvios para el control del pueblo en cualquier sociedad, independientemente de que se trate de una dictadura militar o una democracia, es asustarla. Si el pueblo está asustado, estará dispuesto a ceder autoridad a sus superiores para que les protejan: “De acuerdo, te dejo que dirijas mi vida a cambio de que me protejas”. De este modo se estimula el miedo a la droga y al crimen mediante la propaganda estatal y del mundo de los negocios.

La Guerra a las Drogas (The Drug War) es un esfuerzo por estimular el miedo a la gente peligrosa de la que nos debemos proteger. Es además un medio de control de lo que se califica como “clases peligrosas”, esa gente superflua que realmente no tiene ninguna función asignada y no contribuye a la generación de beneficios y la creación de riqueza. Hay que ocuparse de ellos de algún modo.

El consumo de marihuana llegó a su pico a finales de los 70, pero no por ello se criminalizó en exceso. No ibas a la cárcel por consumirla, porque la mayoría de los consumidores eran gente encantadora como nosotros, los hijos de los ricos. No los mandas a la cárcel del mismo modo que no lo haces con ejecutivos de grandes empresas, a pesar de que los delitos corporativos son más costosos y peligrosos que los delitos callejeros.

Pero entonces, durante los años ochenta el uso de varias sustancias “poco saludables” empezó a declinar entre los sectores más educados: marihuana, tabaco, alcohol, carne roja, café, toda esta categoría de productos. Por otra parte, su uso permaneció estable entre los sectores pobres de la población. En los Estados Unidos, la correlación negros y pobres - no son idénticos pero existe una correlación – en sectores pobres de la población de negros e hispanos, el uso de estas sustancias permaneció estable.

Por esta razón, mejor prestar atención a estas tendencias cuando se invoca una “guerra contra las drogas”, se sabe exactamente que enemigos se van a seleccionar: gente pobre y negra. No vas a detener a gente blanca y rica: no vas a buscarlos a sus zonas residenciales de clase media alta como en la que yo vivo, donde si alguien se va a su casa y esnifa cocaína, la policía no va a entrar en ella derribando la puerta de una patada. Por tanto, hay muchos factores que hacen que la guerra a las drogas sea una guerra contra los pobres, mayoritariamente gente de color. Este es el tipo de gente de la que se quieren deshacer.

La gente pobre es básicamente superflua para la producción de riqueza, y por esta razón los ricos quieren desembarazarse de ella. Los ricos además atemorizan al resto, por que si te asusta esa gente, te someterás a la autoridad del estado.

Pero más allá de todo esto, existe un estado industrial. Desde los años treinta, los hombres de negocios han entendido que una economía capitalista privada competente debe recibir generosos subsidios del estado; la única cuestión es cómo conseguir estos subsidios. En los Estados Unidos la forma principal es a través del sistema militar. Los sectores más dinámicos de la economía –ordenadores, Internet, la industria aeronáutica, la farmacéutica – se han alimentado de los presupuestos del ejército.

Pero la industria del control del crimen, tal y como la definen los criminólogos, se está convirtiendo en la industria de crecimiento más rápido en los USA. Y como industria estatal que es, se financia con dinero público. Sobre todo la industria de la construcción, de bienes inmuebles, y de alta tecnología.

Está alcanzando una escala tal, que la alta tecnología y demás proveedores del ejército la observan como un mercado codiciado para colocar alta tecnología para el control y la vigilancia, así se puede observar lo que la gente hace en su vida privada con sofisticados dispositivos y superordenadores: seguimiento de sus conversaciones telefónicas, análisis de orina, y cosas por el estilo. De hecho, llegará el día en que esta población superflua se podrá confinar en sus propias casas, no en la cárcel, y simplemente se les controlará por vía remota, registrando si hacen algo incorrecto, dicen algo incorrecto o van en la dirección equivocada.

Es evidente que se trata de un gran mercado potencial, cuando las compañías de la industria de defensa se interesan por él: se puede leer al respecto en “The Wall Street Journal”. Las grandes firmas de asesoramiento legal y de inversiones se interesan: Merrill Lynch facilita generosos préstamos para la construcción de prisiones. Si se toma el sistema al completo, probablemente se esté acercando en dimensiones al del Pentágono.

Además, es una fuerza de trabajo tremenda. Se habla mucho de los trabajadores forzados de China, pero el trabajo forzado de los reclusos es un estándar aquí (en USA). Es muy barato, no se organizan, los trabajadores no reclaman derechos, no te has de preocupar por las pensiones y el seguro médico, por que el dinero público cubre todos estos gastos. Es lo que se llama una fuerza de trabajo flexible, el tipo de cosas que los economistas adoran: tienes los trabajadores cuando los necesitas, y te deshaces de ellos cuando no son necesarios. Es más, se trata de una vieja tradición americana. Hubo una gran revolución industrial en algunas zonas del sur a principios del siglo XX, en el norte de Georgia, Kentucky y Alabama, y se apoyó sobre todo en fuerza de trabajo reclusa. Los esclavos estaban técnicamente liberados, pero al cabo de unos años, en esencia, volvían a ser esclavos de nuevo.

Una forma de controlarlos era confinándolos en prisiones, donde se convertían en fuerza de trabajo controlada. Este es el núcleo de la moderna revolución industrial del Sur, que continuó en Georgia desde los años 20s, y hasta la Segunda Guerra Mundial en sitios como Mississippi. Ahora todo esto se revitaliza. En Oregon y California existe una sustancial industria textil en las prisiones, que exporta a Asia. A la vez que la gente critica la fuerza de trabajo encarcelada en China, California y Oregon exportan textiles “de fabricación reclusa” (“prison-made”) a China.

...En el estado de Washington, los trabajadores de Boeing protestan por la exportación de puestos de trabajo a China, pero probablemente no saben que sus puestos de trabajo se están exportando a prisiones cercanas, donde hay mecánicos que trabajan para Boeing bajo condiciones que, por razones obvias, son el regocijo de los gerentes de la compañía.

Las Naciones Unidas intentan controlar el comercio internacional de drogas, y estiman su valor, entre 400 y 500 mil millones de dólares, lo que le convierte en superior al del petróleo, que significa un 10 % del comercio mundial. Se desconoce el destino de la mayor parte del dinero generado, pero se estima que alrededor del 60 % tiene como destino bancos norteamericanos.

¿Pero a donde va este dinero?. Gran parte de estas cantidades acaban en los paraísos fiscales más próximos. Es tan oscuro que nadie lo sigue, y de hecho nadie quiere saber al respecto. Pero el Departamento de Comercio publica cada año datos de inversión extranjera, a donde va la inversión en el extranjero de capital de los USA, y a lo largo de los 90s el gran interés residía en las inversiones en los “nuevos mercados emergentes” como los de la América Latina. Y resultó que un cuarto de las inversiones americanas en el extranjero, se produjeron en Bermuda, otro 15 % en las Bahamas y las Islas Caimán, y otro 10 % en Panamá, y así sucesivamente. Estas inversiones no están financiando a la industria siderúrgica de estos países precisamente. La interpretación más benigna es que se trata únicamente de paraísos fiscales. Y la menos benigna es que se trata de llevar el dinero negro a lugares en los que no se controla su procedencia. No sabemos de donde sale por que de hecho esto no se investiga. Esta no es tarea para el Departamento de Justicia, que está demasiado ocupado persiguiendo a chicos negros en los guetos por llevar un porro en el bolsillo.

Las políticas neoliberales del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, dirigidas por los USA, tratan de transformar a los campesinos en exportadores de productos agrícolas, produciendo, no para el consumo local, sino para la exportación. Quieren reducir los programas sociales, tales como el gasto sanitario y en educación, y recortar el déficit público mediante el aumento de las exportaciones. De este modo bajan aranceles con el fin de poder verter en estos países productos muy subsidiados, lo que acaba provocando un recorte en la producción local de los campesinos indígenas. Ponlo todo junto y ¿Qué obtienes?. Tienes un gran incremento en la producción de coca boliviana, que se convierte en su única ventaja comparativa.

Otro factor importante a tener en cuenta es la guerra clandestina. Si se observa la historia de lo que se conoce como la CIA, o lo que es lo mismo, la Casa Blanca, sus guerras sucias, sus asuntos bélicos clandestino, llevan directamente a la producción de drogas.

Todo comenzó en Francia después de la Segunda Guerra Mundial, cuando los Estados Unidos trataban esencialmente de restituir el orden social tradicional, trataban de rehabilitar a los colaboradores fascistas, barrer a la “Resistance” y reventar a los sindicatos y todo lo demás. Lo primero que hicieron fue reconstruir a la Mafia, de gran utilidad para romper huelgas y para otros servicios por el estilo. Y la Mafia no trabaja por amor al arte, así es que hubo compensaciones: en esencia, les permitieron restituir los sistemas de producción de heroína, que habían sido destruidos por los fascistas. Los fascistas tenían tendencia a pilotar el buque del poder de forma hermética; no querían ninguna competencia, así es que expulsaron a la Mafia.

Pero los USA les devolvieron sus privilegios, primero en el sur de Italia y luego en el sur de Francia con la Mafia corsa. De aquí viene la famosa “French Connection”. Este fue el principal centro de la heroína durante muchos años. Después las actividades terroristas de los USA se dirigieron hacia el Sudeste Asiático. Si se quieren conducir actividades terroristas, se necesita gente local para que lo hagan, y se necesita dinero negro para pagarles. Si se quiere alquilar a alborotadores y sicarios con dinero secreto, no hay demasiadas opciones. Una de ellas es la conexión de la droga. Es el conocido Triángulo Dorado, entre Birmania, Laos y Tailandia, que se convierte en un área de gran producción con la ayuda de los Estados Unidos, como parte de la guerra secreta contra las poblaciones de estos países. En América Central, se hizo público parcialmente con las comparecencias por el escándalo Iran-Contra, aunque se silenció gran parte de la trama. Pero está fuera de toda duda que las operaciones terroristas en América Central de la Administración Reagan estaban íntimamente ligadas y financiadas con el tráfico de drogas. Afganistán se convirtió en uno de los grandes centros del tráfico de drogas en el mundo en los 80s, por que este era el medio de pago por la contribución armada de los USA, valorada en millones de dólares: se trata de los mismos fundamentalistas islámicos que están arruinando su país. Esto es cierto a lo largo de todo el mundo. No se trata de que los USA traten de aumentar el consumo de drogas, es la forma natural en que las cosas suceden. Si te encuentras en la situación en la que has de emplear a rufianes y gangsters para matar campesinos y romper huelgas, y debes hacerlo con dinero invisible, ¿Qué te vendría a la mente?.

HT: ¿Cuál es tu postura en lo que respecta a la legalización de las drogas?

Chomsky: Nadie sabe cual sería el efecto. Cualquiera que te diga que lo sabe, es tonto o te engaña, por que nadie lo sabe. Es este tipo de cosas que deben ser probadas, debes experimentar y ver cuales son los efectos. Muchas drogas blandas ya son legales, principalmente alcohol y tabaco. El tabaco es de lejos el mayor asesino entre los psicoactivos. Las muertes por alcohol son un poco más difíciles de estimar, porque una gran cantidad de muertes violentas están asociadas al consumo de alcohol. Con cifras mucho más bajas vienen las denominadas drogas duras, que significan una pequeña fracción de las muertes producidas por el alcohol y el tabaco, quizás 10 o 20 mil al año (en USA). Las drogas duras con un crecimiento más rápido son las APS, sustancias del tipo anfetamina, producidas mayoritariamente en los USA. Respecto al resto de drogas, la marihuana no parece ser demasiado dañina. Quiero decir que generalmente se le considera como no saludable, pero tampoco lo es el café, ni el té, ni tampoco los pasteles de chocolate. Sería demencial criminalizar el café, aun a sabiendas de que es dañino.

Los USA son uno de los pocos países donde esto se considera un asunto moral. En la mayoría de países se considera un tema sanitario. En estos últimos no encuentras a políticos vociferando cuan duros van a ser en el tema drogas. Así es que lo primero que debemos hacer es abandonar esta fase de control de la población, y entrar en la esfera de los asuntos sociales. La corporación Rand estima que si comparas los efectos de los programas de represión del delito respecto de los programas educativos a la hora de reducir el uso de drogas, los programas educativos tiene una eficacia alrededor de 7 veces superior. La cuestión es, ¿Qué clase de educación vas a impartir?. Los programas educativos no son la única categoría posible. La educación también tiene que ver con las circunstancias en que las drogas se utilizan. La respuesta no es encarcelar a más gente. La respuesta es tratar de averiguar que está pasando en sus vidas, en sus familias, ¿Necesitan cuidados médicos, y cosas por el estilo?. Esta curiosa disminución en el uso de drogas entre sectores educados de la población, como dije, abarca todo el espectro –carne roja, café, tabaco, etc. Esto es educación. No es que hubiera un programa educativo que dijera deja de tomar café, es simplemente que las actitudes hacia uno mismo y en lo que respecta a la propia salud, el estilo de vida y todo lo demás, cambiaron entre los sectores más educados de la población, y los abusos desaparecieron. Y nada de esto tiene que ver con la criminalización. Simplemente tiene que ver con un aumento en la cultura y el nivel educativo, que conduce inevitablemente hacia un mayor cuidado de uno mismo.

03 mayo 2001

Feliz cumpleaños, Narconews!



Narconews es una web de la que esta es sólo un pálido reflejo. Su webmaster, Al Giordano, lleva muchos años investigando las relaciones del poder y el narcotráfico, y hasta tal punto disgustan sus trabajos que ahora tiene pendiente una demanda multimillonaria por parte de Banamex, un banco mejicano propiedad de Roberto Hernandez Ramirez, uno de los barones del narcotráfico mejicano que hace poco tuvo como ilustres huéspedes a Bill Clinton o el recién elegido presidente de México, Vicente Fox (no, no lo veremos en el telediario.
Pues eso, que esta web personal, que lleva 2,8 millones de visitas en su corta vida, cumple un año y queríamos celebrarlo con ellos y solidarizarnos con su labor.
Para saber más:

Entrevista con al Giordano en disinfo.com
La historia del caso Banamex, también en disinformation
La propia web de Narconews

06 abril 2001

Se diría que en España hay un apagón informativo permanente sobre lo que se ha dado en llamar "El Gulag Americano". Sólo algunos medios (Diario 16, EL PAIS), han tratado el tema, pero sin demasiada continuidad. Estas cifras son más elocuentes que una larga disquisición sobre el tema.

Algunos datos sobre el sistema de prisiones en EEUU:


- Desde 1910 hasta 1980, la población reclusa aumentó en 462.006 personas. Sólo en los años 90, el número de presos ha aumentado en 816.965 personas.

- El coste del sistema penitenciario estadounidense es de 40.000 millones de dólares. De éstos, 24.000 millones de dólares corresponden a los condenados por delitos en los que no se produce violencia (1,2 millones de reclusos).

- Los presupuestos de California y Nueva York destinan más dinero a las prisiones que a la educación desde mediados de los 90.

- El 76% del aumento en el número de presos desde 1978 a 1996 se debe a los condenados por delitos no-violentos, muchos de ellos por drogas (tráfico o simple consumo). De hecho, el 79,5% de las detenciones por drogas tienen como víctimas a simples consumidores, el 44% de estas por marihuana.

- Se calcula que el número de presos por drogas se eleva actualmente a 458.131. Este era el total de la población reclusa estadounidense en 1980.

- Los presos por drogas en EEUU exceden en 100.000 personas al total de presos de la Unión Europea (356.626) por todos los delitos, a pesar de que esta cuenta con 100 millones de habitantes más.

- El aumento de la represión se ha cebado especialmente en los negros que, a pesar de consumir drogas en un porcentaje equivalente al de su peso en la población en general (13%), forman el 62,7% de todos los condenados por drogas.

- Esto es aún más grave entre los jóvenes negros condenados por drogas, que ingresan en el sistema penal en una proporción 48 veces mayor que los jóvenes blancos por el mismo delito.

- A pesar de estas medidas draconianas, el uso de drogas no sólo no ha descendido durante los años 90, sino que ha aumentado, especialmente entre la juventud.

- Igualmente, durante los años 90, el precio de la heroína ha caído desde 1.200$ el gramo hasta los 317$, mientras que la pureza media en la calle ha aumentado del 5% al 25% (es decir, que es 8 veces más barata que a principios de la década). En el caso de la cocaína, la bajada ha sido menor, pero aún así se paga la mitad de lo que se pagaba en 1981 y su pureza media ha pasado del 40% al 70%.

Fuente:http://www.cjcj.org/drug/pp.html
Para las cifras de precio y pureza: National Drug Control Strategy, National Household Survey on Drug Abuse; Monitoring the Future Survey; Annual Medical Examiner Data; Drug Abuse Warning Network.