17 marzo 2006

Afganistán: un cuarto de los escaños ocupados por narcotraficantes

Imagen de Daud cuidando sus plantitasHay que reconocer que Mohamed Daud tiene un perverso sentido del humor. La autora del reportaje de El Pais ha equivocado el titular: son los señores de la guerra bajo sospecha de implicación en el narcotráfico, como el viceministro del Interior afgano, los que están envenenando el país (y llenándose los bolsillos) con su caradura y su cinismo. Y la complicidad de la comunidad internacional en este estado de cosas es absoluta. La farsa debe continuar.
"Al preguntar al viceministro del Interior, Mohamed Daud, las causas por las que este año hay un aumento del cultivo recurre a la respuesta fácil de "porque hay más inseguridad". Muchos, afganos y extranjeros, consideran que es más bien al contrario: hay más inseguridad porque hay más dinero fresco con el que abastecer a la insurgencia de armas. Daud, de 38 años y con casi dos en el cargo, responsabiliza también a la ONG Senlis Council del incremento del cultivo, por hacer propaganda a favor de legalizar la adormidera para utilizarla en la fabricación de fármacos contra el dolor. El viceministro, que dice que esto "ha confundido a los campesinos", reconoce que dentro de su ministerio hay "funcionarios e incluso coroneles de la policía corruptos" y señala la conveniencia de "seguir buscando pruebas contra ellos para cuando un día se les pueda juzgar". Una reciente encuesta entre ciudadanos con un nivel alto de educación destaca que la mayoría considera que la cuarta parte de los 249 miembros del Parlamento elegidos en octubre pasado "están relacionados con el cultivo y el narcotráfico".
El Pais: El opio envenena Afganistán

1 comentario:

Weblogger dijo...

Te compro todo el opio por un Plan de Producción Ecosostenible. Te compro el opio por un proyecto de búsqueda, extracción y transformación de materias primas. Te lo compro con el proyecto a realizar con el 0.7% del PIB

Te compro el opio por la aplicación a rajatabla de la Constitución de Afganistan y la creación de cuerpos jurídicos estatales que apliquen y hagan aplicar los valores constitucionales a las actividades de la vida diaria de las variopintas sociedades del Reino de Taifas afgano.

Esta idea no es nueva, vale más que la lluvia indiscriminada y sin norte del 0.7% del PIB y, además, aún no se ha llevado a cabo concienzudamente en ninguna parte del mundo subdesarrollado.

Saludos